I Corintios 13:3

Y si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y aun sientrego mi propio cuerpo para tener de qué enorgullecerme, perono tengo amor, de nada me sirve.

I Crónicas 29:14

pues, ¿quién soy yo y qué es mi pueblo para que seamoscapaces de ofrecerte tantas cosas? En realidad, todo viene de ti ysolo te damos lo que de ti hemos recibido.

II Corintios 9:7

Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, yno de mala gana o a la fuerza, porque Dios ama al que da conalegrí­­a.

II Corintios 8:12

Porque si alguien de veras quiere dar, Dios le acepta laofrenda que él dé conforme a sus posibilidades. Dios no pide loque uno no tiene.

II Corintios 9:10

Dios, que da la semilla que se siembra y el alimento que secome, les dará a ustedes todo lo necesario para su siembra, y lahará crecer, y hará que la generosidad de ustedes produzca unagran cosecha.

II Corintios 9:8

Dios puede darles a ustedes con abundancia toda clase debendiciones, para que tengan siempre todo lo necesario y además lessobre para ayudar en toda clase de buenas obras.

II Corintios 9:11

Así­­ tendrán ustedes toda clase de riquezas y podrán dargenerosamente. Y la colecta que ustedes enví­­en por medio denosotros, será motivo de que los hermanos den gracias a Dios.

Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsauna medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medidacon que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes."

A cualquiera que te pida algo, dáselo, y al que te quite loque es tuyo, no se lo reclames.

Malaquí­as 3:10

Traigan su diezmo al tesoro del templo, y así­­ habráalimentos en mi casa. Pónganme a prueba en eso, a ver si no lesabro las ventanas del cielo para vaciar sobre ustedes la más ricabendición.

"Por eso, cuando ayudes a los necesitados, no lo publiques alos cuatro vientos, como hacen los hipócritas en las sinagogas y enlas calles para que la gente hable bien de ellos. Les aseguro quecon eso ya tienen su premio.

Jesús le contestó: --Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo alos pobres. Así­­ tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sí­­gueme.