Citas Biblicas referente a Alma
La Biblia de las Américas (LBLA)
Deuteronomio 4:29
Pero desde allí buscarás al SEí‘OR tu Dios, y lo hallarás si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma.
III Juan 1:2
Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.
Jeremías 6:16
Así dice el SEí‘OR: Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por los senderos antiguos cuál es el buen camino, y andad por él; y hallaréis descanso para vuestras almas. Pero dijeron: "No andaremos en él."
Jeremías 29:13
"Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón.
Josué 22:5
Solamente guardad cuidadosamente el mandamiento y la ley que Moisés, siervo del SEí‘OR, os mandó, de amar al SEí‘OR vuestro Dios, andar en todos sus caminos, guardar sus mandamientos y de allegarse a El y servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma.
Josué 23:14
He aquí, hoy me voy por el camino de toda la tierra, y vosotros sabéis con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma que ninguna de las buenas palabras que el SEí‘OR vuestro Dios habló acerca de vosotros ha faltado; todas os han sido cumplidas, ninguna de ellas ha faltado.
Mateo 16:26
Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? O ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?
Mateo 22:37
Y El le dijo: AMARAS AL SEí‘OR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE.
Mateo 10:28
Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno.
Proverbios 16:24
Panal de miel son las palabras agradables, dulces al alma y salud para los huesos.
Salmos 62:1
Para el director del coro; según Jedutún. Salmo de David. En Dios solamente espera en silencio mi alma; de El viene mi salvación.
Salmos 42:11
¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez. ¡El es la salvación de mi ser, y mi Dios!
La Biblia de las Américas (LBLA)
Versículo del día El necio muestra en seguida su enojo; el prudente pasa por alto la ofensa.