Gálatas 3:26-27

pues todos sois hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús. Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido.

Y Pedro les dijo: Arrepentí­­os y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espí­­ritu Santo.

"Y ahora, ¿por qué te detienes? Levántate y bautí­­zate, y lava tus pecados invocando su nombre."

Y Pablo dijo: Juan bautizó con el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyeran en aquel que vendrí­­a después de él, es decir, en Jesús.

¿Puede acaso alguien negar el agua para que sean bautizados éstos que han recibido el Espí­­ritu Santo lo mismo que nosotros?

Hechos 19:5-6

Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espí­­ritu Santo, y hablaban en lenguas y profetizaban.

Entonces los que habí­­an recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel dí­­a como tres mil almas.

I Corintios 12:13

Pues por un mismo Espí­­ritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judí­­os o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espí­­ritu.

Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora os salva (no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Dios de una buena conciencia) mediante la resurrección de Jesucristo,

Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espí­­ritu no puede entrar en el reino de Dios.

Y yo no le conocí­­a, pero el que me envió a bautizar en agua me dijo: "Aquel sobre quien veas al Espí­­ritu descender y posarse sobre El, éste es el que bautiza en el Espí­­ritu Santo."

Lucas 3:21-22

Y aconteció que cuando todo el pueblo era bautizado, Jesús también fue bautizado: y mientras El oraba, el cielo se abrió, y el Espí­­ritu Santo descendió sobre El en forma corporal, como una paloma, y vino una voz del cielo, que decí­­a: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido.