Filipenses 4:13

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros , pero sin pecado.

echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros.

II Corintios 12:10

Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

II Corintios 12:9

Y El me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí­­.

II Timoteo 1:7

Porque no nos ha dado Dios espí­­ritu de cobardí­­a, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Isaí­as 40:29

El da fuerzas al fatigado, y al que no tiene fuerzas, aumenta el vigor.

Venid a mí­­, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.

Velad y orad para que no entréis en tentación; el espí­­ritu está dispuesto, pero la carne es débil.

Proverbios 17:22

El corazón alegre es buena medicina, pero el espí­­ritu quebrantado seca los huesos.

Proverbios 31:8

Abre tu boca por los mudos, por los derechos de todos los desdichados.

Y de la misma manera, también el Espí­­ritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espí­­ritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles;