Eclesiastés 7:14

Alégrate en el dí­­a de la prosperidad, y en el dí­­a de la adversidad considera: Dios ha hecho tanto el uno como el otro para que el hombre no descubra nada que suceda después de él.

Eclesiastés 3:11

El ha hecho todo apropiado a su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones; sin embargo, el hombre no descubre la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.

Filipenses 4:11

No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación.

Así­­ pues, Pedro era custodiado en la cárcel, pero la iglesia hací­­a oración ferviente a Dios por él.

I Crónicas 29:14

Pero ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer tan generosamente todo esto? Porque de ti proceden todas las cosas, y de lo recibido de tu mano te damos.

El SEí‘OR empobrece y enriquece; humilla y también exalta.

Isaí­as 41:13

Porque yo soy el SEí‘OR tu Dios, que sostiene tu diestra, que te dice: "No temas, yo te ayudaré."

Isaí­as 40:29

El da fuerzas al fatigado, y al que no tiene fuerzas, aumenta el vigor.

Entonces Job se levantó, rasgó su manto, se rasuró la cabeza, y postrándose en tierra, adoró, y dijo: Desnudo salí­­ del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. El SEí‘OR dio y el SEí‘OR quitó; bendito sea el nombre del SEí‘OR.

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí­­ y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí­­ nada podéis hacer.

Por tanto, no os preocupéis por el dí­­a de mañana; porque el dí­­a de mañana se cuidará de sí­­ mismo. Bástele a cada dí­­a sus propios problemas.

Proverbios 3:5-6

Confí­­a en el SEí‘OR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas.