Amado, ruego que seas prosperado en todo así­­ como prospera tu alma, y que tengas buena salud.

Isaí­as 53:4

Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido.

Isaí­as 53:3

Fue despreciado y desechado de los hombres, varón de dolores y experimentado en aflicción; y como uno de quien los hombres esconden el rostro, fue despreciado, y no le estimamos.

sanad a los enfermos que haya en ella, y decidles: "Se ha acercado a vosotros el reino de Dios."

Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

Proverbios 17:22

El corazón alegre es buena medicina, pero el espí­­ritu quebrantado seca los huesos.

Proverbios 13:12

La esperanza que se demora enferma el corazón, pero el deseo cumplido es árbol de vida.

sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.

Mientras callé mi pecado , mi cuerpo se consumió con mi gemir durante todo el dí­­a.

El SEí‘OR abre los ojos a los ciegos, el SEí‘OR levanta a los caí­­dos, el SEí‘OR ama a los justos.

Santiago 5:14-15

¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor; y la oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levantará, y si ha cometido pecados le serán perdonados.

Santiago 5:16

Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho.