Apocalipsis 20:12-13

Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida, y los muertos fueron juzgados por lo que estaba escrito en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Hades entregaron a los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados, cada uno según sus obras.

Colosenses 2:16-17

Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cuanto a dí­­a de fiesta, o luna nueva, o dí­­a de reposo; cosas que sólo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo.

Sea el matrimonio honroso en todos, y el lecho matrimonial sin mancilla, porque a los inmorales y a los adúlteros los juzgará Dios.

I Corintios 9:27

sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado.

el Señor, entonces, sabe rescatar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos bajo castigo para el dí­­a del juicio,

II Timoteo 4:7-8

He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel dí­­a; y no sólo a mí­­, sino también a todos los que aman su venida.

Isaí­as 26:9

En la noche te desea mi alma, en verdad mi espí­­ritu dentro de mí­­ te busca con diligencia; porque cuando la tierra tiene conocimiento de tus juicios, aprenden justicia los habitantes del mundo.

Isaí­as 54:17

Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del SEí‘OR, y su justificación viene de mí­­--declara el SEí‘OR.

El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creí­­do en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.

No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado.