Colosenses 3:13

soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así­­ también hacedlo vosotros.

Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así­­ como también Dios os perdonó en Cristo.

En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia

Hechos 13:38-39

Por tanto, hermanos, sabed que por medio de El os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de El, todo aquel que cree es justificado.

Y Pedro les dijo: Arrepentí­­os y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espí­­ritu Santo.

Por tanto, arrepentí­­os y convertí­­os, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor,

Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan,

El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

II Crónicas 7:14

y se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, y oran, buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra.

II Crónicas 30:9

Porque si os volvéis al SEí‘OR, vuestros hermanos y vuestros hijos hallarán compasión delante de los que los llevaron cautivos, y volverán a esta tierra. Porque el SEí‘OR vuestro Dios es clemente y compasivo, y no apartará su rostro de vosotros si os volvéis a El.

Isaí­as 55:7

Abandone el impí­­o su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al SEí‘OR, que tendrá de él compasión, al Dios nuestro, que será amplio en perdonar.

Jeremí­as 3:12

Ve y proclama estas palabras al norte, y di: "Regresa, infiel Israel"--declara el SEí‘OR--, "no te miraré con ira, porque soy misericordioso"--declara el SEí‘OR--; "no guardaré rencor para siempre.