Deuteronomio 13:4

En pos del SEí‘OR vuestro Dios andaréis y a El temeréis; guardaréis sus mandamientos, escucharéis su voz, le serviréis y a El os uniréis.

Deuteronomio 10:12-13

Y ahora, Israel, ¿qué requiere de ti el SEí‘OR tu Dios, sino que temas al SEí‘OR tu Dios, que andes en todos sus caminos, que le ames y que sirvas al SEí‘OR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, y que guardes los mandamientos del SEí‘OR y sus estatutos que yo te ordeno hoy para tu bien?

Gálatas 5:13

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino serví­­os por amor los unos a los otros.

¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espí­­ritu eterno se ofreció a sí­­ mismo sin mancha a Dios, purificará vuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo?

I Corintios 15:58

Por tanto, mis amados hermanos, estad firmes, constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Andad como libres, pero no uséis la libertad como pretexto para la maldad, sino empleadla como siervos de Dios.

II Timoteo 3:16-17

Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.

Y si no os parece bien servir al SEí‘OR, escoged hoy a quién habéis de servir: si a los dioses que sirvieron vuestros padres, que estaban al otro lado del rí­­o, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa, serviremos al SEí‘OR.

Solamente guardad cuidadosamente el mandamiento y la ley que Moisés, siervo del SEí‘OR, os mandó, de amar al SEí‘OR vuestro Dios, andar en todos sus caminos, guardar sus mandamientos y de allegarse a El y servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma.

Si alguno me sirve, que me siga; y donde yo estoy, allí­­ también estará mi servidor; si alguno me sirve, el Padre lo honrará.

Pues si yo, el Señor y el Maestro, os lavé los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros.

Sentándose, llamó a los doce y les dijo: Si alguno desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos.