Colosenses 3:14

Por encima de todo, ví­­stanse de amor, que es el ví­­nculo perfecto.

Esfuércense por mantener la unidad del Espí­­ritu mediante el ví­­nculo de la paz.

Gálatas 3:28-29

Ya no hay judí­­o ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús. Y si ustedes pertenecen a Cristo, son la descendencia de Abraham y herederos según la promesa.

Hebreos 10:24-25

Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel dí­­a se acerca.

Hechos 2:46-47

No dejaban de reunirse en el templo ni un solo dí­­a. De casa en casa partí­­an el pan y compartí­­an la comida con alegrí­­a y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada dí­­a el Señor añadí­­a al grupo los que iban siendo salvos.

Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartí­­an.

Todos, en un mismo espí­­ritu, se dedicaban a la oración, junto con las mujeres y con los hermanos de Jesús y su madre Marí­­a.

Se mantení­­an firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración.

Pero mientras mantení­­an a Pedro en la cárcel, la iglesia oraba constante y fervientemente a Dios por él.

I Corintios 1:10

Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armoní­­a y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito.

I Corintios 12:13

Todos fuimos bautizados por* un solo Espí­­ritu para constituir un solo cuerpo --ya seamos judí­­os o gentiles, esclavos o libres--, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espí­­ritu.

Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así­­, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.