Colosenses 3:12

Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, ví­­stanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia,

Colosenses 3:18-19

Esposas, sométanse a sus esposos, como conviene en el Señor. Esposos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas.

Por eso yo, Nabucodonosor, alabo, exalto y glorifico al Rey del cielo, porque siempre procede con rectitud y justicia, y es capaz de humillar a los soberbios.

siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor.

Efesios 3:20-21

Al que puede hacer muchí­­simo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros, ¡a él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén.

Filipenses 2:3

No hagan nada por egoí­­smo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos.

Filipenses 4:20

A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Gálatas 5:13

Les hablo así­­, hermanos, porque ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones. Más bien sí­­rvanse unos a otros con amor.

I Corintios 1:28-29

También escogió Dios lo más bajo y despreciado, y lo que no es nada, para anular lo que es, a fin de que en su presencia nadie pueda jactarse.

En fin, vivan en armoní­­a los unos con los otros; compartan penas y alegrí­­as, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes.

Humí­­llense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo.

I Pedro 3:3-4

Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo í­­ntimo del corazón y consiste en un espí­­ritu suave y apacible. Ésta sí­­ que tiene mucho valor delante de Dios.