Por eso yo, Nabucodonosor, alabo, exalto y glorifico al Rey del cielo, porque siempre procede con rectitud y justicia, y es capaz de humillar a los soberbios.

I Corintios 1:28-29

También escogió Dios lo más bajo y despreciado, y lo que no es nada, para anular lo que es, a fin de que en su presencia nadie pueda jactarse.

I Corintios 13:3

Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas,* pero no tengo amor, nada gano con eso.

Porque nada de lo que hay en el mundo --los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida-- proviene del Padre sino del mundo.

I Samuel 16:7

Pero el Señor le dijo a Samuel: No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.

I Timoteo 6:17

A los ricos de este mundo, mándales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas, que son tan inseguras, sino en Dios, que nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos.

II Corintios 10:17-18

Más bien, "el que se quiera enorgullecer, que se enorgullezca en el Señor".* Porque no es aprobado el que se recomienda a sí­­ mismo sino aquel a quien recomienda el Señor.

Marcos 7:20-23

Luego añadió: --Lo que sale de la persona es lo que la contamina. Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona.

Proverbios 11:2

Con el orgullo viene el oprobio; con la humildad, la sabidurí­­a.

Proverbios 8:13

Quien teme al Señor aborrece lo malo; yo aborrezco el orgullo y la arrogancia, la mala conducta y el lenguaje perverso.

Proverbios 29:23

El altivo será humillado, pero el humilde será enaltecido.

Proverbios 18:12

Al fracaso lo precede la soberbia humana; a los honores los precede la humildad.