Apocalipsis 20:12-13

Vi también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron unos libros, y luego otro, que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según lo que habí­­an hecho, conforme a lo que estaba escrito en los libros. El mar devolvió sus muertos; la muerte y el infierno* devolvieron los suyos; y cada uno fue juzgado según lo que habí­­a hecho.

Apocalipsis 20:6

Dichosos y santos los que tienen parte en la primera resurrección. La segunda muerte no tiene poder sobre ellos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Filipenses 3:10

Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte.

Hebreos 13:20-21

El Dios que da la paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno. Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Hechos 26:22-23

Pero Dios me ha ayudado hasta hoy, y así­­ me mantengo firme, testificando a grandes y pequeños. No he dicho sino lo que los profetas y Moisés ya dijeron que sucederí­­a: que el Cristo padecerí­­a y que, siendo el primero en resucitar, proclamarí­­a la luz a su propio pueblo y a los gentiles.

I Corintios 15:21

De hecho, ya que la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre viene la resurrección de los muertos.

I Corintios 15:3-4

Porque ante todo* les transmití­­ a ustedes lo que yo mismo recibí­­: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, que fue sepultado, que resucitó al tercer dí­­a según las Escrituras,

¡Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva

la cual simboliza el bautismo que ahora los salva también a ustedes. El bautismo no consiste en la limpieza del cuerpo, sino en el compromiso de tener una buena conciencia delante de Dios. Esta salvación es posible por la resurrección de Jesucristo,

I Tesalonicenses 4:14

¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así­­ también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él.

II Corintios 5:14-15

El amor de Cristo nos obliga, porque estamos convencidos de que uno murió por todos, y por consiguiente todos murieron. Y él murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí­­, sino para el que murió por ellos y fue resucitado.

Juan 11:25-26

--Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí­­ vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí­­ no morirá jamás. ¿Crees esto?