Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

I Corintios 6:12

Todas las cosas me son lí­­citas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lí­­citas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.

I Corintios 10:13

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

Así­­ que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Dijo entonces Jesús a los judí­­os que habí­­an creí­­do en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discí­­pulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espí­­ritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

Y no nos metas en tentación, mas lí­­branos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

Romanos 6:5-6

Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así­­ también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.