Filipenses 2:3

Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;

Gálatas 2:20

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí­­; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí­­ mismo por mí­­.

Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí­­ mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí­­ del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

I Corintios 13:4-5

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

I Corintios 10:24

Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

I Corintios 3:18

Nadie se engañe a sí­­ mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.

Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.

Y llamando a la gente y a sus discí­­pulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí­­, niéguese a sí­­ mismo, y tome su cruz, y sí­­game.

Proverbios 11:25

El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.

Proverbios 18:2

No toma placer el necio en la inteligencia, Sino en que su corazón se descubra.

Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.

Salmos 119:36

Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia.