Daniel — Reina Valera 1960 — Iglesias de Dios

Daniel 1:1-21

Daniel y sus compañeros en Babilonia
1 En el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió.
2 Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su dios.
3 Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los prí­­ncipes,
4 muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabidurí­­a, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.
5 Y les señaló el rey ración para cada dí­­a, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebí­­a; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey.
6 Entre éstos estaban Daniel, Ananí­­as, Misael y Azarí­­as, de los hijos de Judá.
7 A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananí­­as, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarí­­as, Abed-nego.
8 Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebí­­a; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.
9 Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos;
10 y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él vea vuestros rostros más pálidos que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza.
11 Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananí­­as, Misael y Azarí­­as:
12 Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez dí­­as, y nos den legumbres a comer, y agua a beber.
13 Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.
14 Consintió, pues, con ellos en esto, y probó con ellos diez dí­­as.
15 Y al cabo de los diez dí­­as pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comí­­an de la porción de la comida del rey.
16 Así­­, pues, Melsar se llevaba la porción de la comida de ellos y el vino que habí­­an de beber, y les daba legumbres.
17 A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.
18 Pasados, pues, los dí­­as al fin de los cuales habí­­a dicho el rey que los trajesen, el jefe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor.
19 Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananí­­as, Misael y Azarí­­as; así­­, pues, estuvieron delante del rey.
20 En todo asunto de sabidurí­­a e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que habí­­a en todo su reino.
21 Y continuó Daniel hasta el año primero del rey Ciro.
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