Génesis 3:3-10

3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
5 sino que sabe Dios que el dí­­a que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabidurí­­a; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así­­ como ella.
7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del dí­­a; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
10 Y él respondió: Oí­­ tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí­­.
Génesis 3:3-10 — Reina Valera 1960 — Iglesias de Dios

Génesis

(Gn. 3:3-10)

Su abreviatura es Gn. (Antiguo Testamento), pertenece al tipo de libros Pentateuco. Hace referencia a la creación del mundo y del nacimiento del pueblo Hebrero.

Versículo del día

El necio muestra en seguida su enojo; el prudente pasa por alto la ofensa.