Salmos 28:1-9 RVR60

Salmos 28:1-9

Salmo de David.

1 A ti clamaré, oh Jehová. Roca mí­a, no te desentiendas de mí­, Para que no sea yo, dejándome tú, Semejante a los que descienden al sepulcro.

2 Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo.

3 No me arrebates juntamente con los malos, Y con los que hacen iniquidad, Los cuales hablan paz con sus prójimos, Pero la maldad está en su corazón.

4 Dales conforme a su obra, y conforme a la perversidad de sus hechos; Dales su merecido conforme a la obra de sus manos.

5 Por cuanto no atendieron a los hechos de Jehová, Ni a la obra de sus manos, El los derribará, y no los edificará.

6 Bendito sea Jehová, Que oyó la voz de mis ruegos.

7 Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré.

8 Jehová es la fortaleza de su pueblo, Y el refugio salvador de su ungido.

9 Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; Y pastoréales y susténtales para siempre.

Salmos
(Sal. 28:1-9)

Su abreviatura es Sal. (Antiguo Testamento), pertenece al tipo de libros Libros poéticos. Hace referencia al amor a Dios, el consuelo a la desesperación e instrucciones al buen comportamiento moral.

Capítulo 28 del libro Salmos (Sal.) - Biblia versión Reina Valera 1960 (RVR60)

Versículo del día

Cualquiera que reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, vive enDios y Dios en él.

I Juan 4:15 (DHH94I)