Cantar de los Cantares 8:6

Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; porque fuerte como la muerte es el amor y duros como el seol los celos. Sus brasas son brasas de fuego, potente llama.

Eclesiastés 9:7

Anda, come tu pan con gozo y bebe tu vino con alegre corazón, porque tus obras ya son agradables a Dios.

Eclesiastés 11:10

Quita, pues, de tu corazón el enojo y aparta de tu carne el mal, porque la adolescencia y la juventud son vanidad. Quita, pues, de tu corazón el enojo y aparta de tu carne el mal, porque la adolescencia y la juventud son vanidad.

Ezequiel 36:26

Os daré un corazón nuevo y pondré un espí­­ritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne.

Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón tan malo e incrédulo que se aparte del Dios vivo.

I Pedro 3:3-4

Vuestro ataví­­o no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible adorno de un espí­­ritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios,

I Samuel 16:7

Pero Jehová respondió a Samuel: --No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

II Corintios 9:7

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre.

Jeremí­as 17:9-10

"Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? ¡Yo, Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras!"

Jeremí­as 29:13

Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Rasgad vuestro corazóny no vuestros vestidos, y convertí­­os a Jehová, vuestro Dios; porque es misericordioso y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y se duele del castigo.

"Ahora, pues, dice Jehová, convertí­­os ahora a mí­­ con todo vuestro corazón, con ayuno, llanto y lamento.