Colosenses 2:16-17

Por tanto, nadie os critique en asuntos de comida o de bebida, o en cuanto a dí­­as de fiesta, luna nueva o sábados. Todo esto es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

Deuteronomio 5:12-14

"Guardarás el sábado para santificarlo, como Jehová, tu Dios, te ha mandado. Seis dí­­as trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo dí­­a es de reposo para Jehová, tu Dios. Ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que tu siervo y tu sierva puedan descansar como tú.

Deuteronomio 5:15

Acuérdate de que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová, tu Dios, te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido, por lo cual Jehová, tu Dios, te ha mandado que guardes el sábado.

Ezequiel 20:19-20

Yo soy Jehová, vuestro Dios: andad en mis estatutos, guardad mis preceptos y ponedlos por obra. Santificad mis sábados, y sean por señal entre mí­­ y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová, vuestro Dios. p>

Entonces bendijo Dios el séptimo dí­­a y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que habí­­a hecho en la creación.

Hebreos 4:9-10

Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios, porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.

Isaí­as 58:13-14

"Si retraes del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi dí­­a santo, y lo llamas "delicia", "santo", "glorioso de Jehová", y lo veneras,no andando en tus propios caminos ni buscando tu voluntad ni hablandotus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová. Yo te haré subir sobre las alturasde la tierra y te daré a comerla heredad de tu padre Jacob. La boca de Jehová lo ha hablado".

Levítico 23:3

"Seis dí­­as se trabajará, pero el séptimo dí­­a será de descanso, santa convocación; ningún trabajo haréis. Es el dí­­a de descanso dedicado a Jehová dondequiera que habitéis.

Levítico 26:2

Guardad mis sábados y reverenciad mi santuario. Yo, Jehová.

Lucas 13:10-17

Enseñaba Jesús en una sinagoga en sábado, y habí­­a allí­­ una mujer que desde hací­­a dieciocho años tení­­a espí­­ritu de enfermedad, y andaba encorvada y en ninguna manera se podí­­a enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: --Mujer, eres libre de tu enfermedad. Puso las manos sobre ella, y ella se enderezó al momento y glorificaba a Dios. Pero el alto dignatario de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiera sanado en sábado, dijo a la gente: --Seis dí­­as hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en sábado. Entonces el Señor le respondió y dijo: --¡Hipócrita!, ¿no desatáis vosotros vuestro buey o vuestro asno del pesebre y lo lleváis a beber en sábado? Y a esta hija de Abraham, que Satanás habí­­a atado dieciocho años, ¿no se le debí­­a desatar de esta ligadura en sábado? Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.

Marcos 2:23-28

Aconteció que al pasar él por los sembrados un sábado, sus discí­­pulos, mientras andaban, comenzaron a arrancar espigas. Entonces los fariseos le dijeron: --Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lí­­cito? Pero él les dijo: --¿Nunca leí­­steis lo que hizo David cuando tuvo necesidad y sintió hambre, él y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar Sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lí­­cito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? También les dijo: --El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado. Por tanto, el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.