Colosenses 3:23-24

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor serví­­s.

Colosenses 3:17

Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Eclesiastés 3:12-13

Sé que no hay para el hombre cosa mejor que alegrarse y hacer bien en su vida, y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce de los beneficios de toda su labor.

Eclesiastés 4:9

Mejor son dos que uno, pues reciben mejor paga por su trabajo.

Eclesiastés 5:19

Asimismo, a todo hombre a quien Dios da bienes y riquezas, le da también facultad para que coma de ellas, tome su parte y goce de su trabajo. Esto es don de Dios.

Eclesiastés 5:18

He aquí­­, pues, el bien que he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar de los frutos de todo el trabajo con que uno se fatiga debajo del sol todos los dí­­as de la vida que Dios le ha dado, porque esa es su recompensa.

Eclesiastés 4:4

He visto asimismo que toda obra bien hecha despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espí­­ritu.

Hebreos 4:9-10

Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios, porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

Pero de ninguna cosa hago caso ni estimo preciosa mi vida para mí­­ mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí­­ del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

I Corintios 16:14

Todas vuestras cosas sean hechas con amor.

I Corintios 15:58

Así­­ que, hermanos mí­­os amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

¿Quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguí­­s el bien?