Colosenses 4:5-6

Andad en sabidurí­­a para con los extraños, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.

Colosenses 2:2

Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo;

A ti, oh Dios de mis padres, confieso y te alabo, que me diste sabidurí­­a y fortaleza, y ahora me enseñaste lo que te pedimos; pues nos has enseñado el negocio del rey.

Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purificados; mas los impí­­os obrarán impí­­amente, y ninguno de los impí­­os entenderá, pero entenderán los entendidos.

Eclesiastés 7:10

Nunca digas: ¿Qué es la causa que los tiempos pasados fueron mejores que éstos? Porque nunca de esto preguntarás con sabidurí­­a.

Eclesiastés 1:18

Porque en la mucha sabidurí­­a hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.

Eclesiastés 10:12

Las palabras de la boca del sabio son gracia; mas los labios del necio causan su propia ruina.

Efesios 5:15-16

Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios; Redimiendo el tiempo, porque los dí­­as son malos.

Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espí­­ritu de sabidurí­­a y de revelación para su conocimiento;

I Corintios 3:18

Nadie se engañe á sí­­ mismo: si alguno entre vosotros parece ser sabio en este siglo, hágase simple, para ser sabio.

Isaí­as 55:8

Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

Isaí­as 40:28

¿No has sabido, no has oí­­do que el Dios del siglo es Jehová, el cual crió los términos de la tierra? No se trabaja, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.