Job 18:1-21 RVR09

Job 18:1-21

Bildad describe la suerte de los malos

1 Y RESPONDIO Bildad Suhita, y dijo:

2 ¿Cuándo pondréis fin á las palabras? Entended, y después hablemos.

3 ¿Por qué somos tenidos por bestias, Y en vuestros ojos somos viles?

4 Oh tú, que despedazas tu alma con tu furor, ¿Será dejada la tierra por tu causa, Y serán traspasadas de su lugar las peñas?

5 Ciertamente la luz de los impí­os será apagada, Y no resplandecerá la centella de su fuego.

6 La luz se oscurecerá en su tienda, Y apagaráse sobre él su lámpara.

7 Los pasos de su pujanza serán acortados, Y precipitarálo su mismo consejo.

8 Porque red será echada en sus pies, Y sobre red andará.

9 Lazo prenderá su calcañar: Afirmaráse la trampa contra él.

10 Su cuerda está escondida en la tierra, Y su torzuelo sobre la senda.

11 De todas partes lo asombrarán temores, Y haránle huir desconcertado.

12 Su fuerza será hambrienta, Y á su lado estará aparejado quebrantamiento.

13 El primogénito de la muerte comerá los ramos de su piel, Y devorará sus miembros.

14 Su confianza será arrancada de su tienda, Y harále esto llevar al rey de los espantos.

15 En su tienda morará como si no fuese suya: Piedra azufre será esparcida sobre su morada.

16 Abajo se secarán sus raí­ces, Y arriba serán cortadas sus ramas.

17 Su memoria perecerá de la tierra, Y no tendrá nombre por las calles.

18 De la luz será lanzado á las tinieblas, Y echado fuera del mundo.

19 No tendrá hijo ni nieto en su pueblo, Ni quien le suceda en sus moradas.

20 Sobre su dí­a se espantarán los por venir, Como ocupó el pavor á los que fueron antes.

21 Ciertamente tales son las moradas del impí­o, Y este será el lugar del que no conoció á Dios.

Job
(Job 18:1-21)

Su abreviatura es Job (Antiguo Testamento), pertenece al tipo de libros Libros poéticos. Hace referencia al amor a Dios, el consuelo a la desesperación e instrucciones al buen comportamiento moral.

Capítulo 18 del libro Job (Job) - Biblia versión Reina Valera Antigua (RVR09)

Versículo del día

Por tanto, amados, teniendo estas promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espí­ritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

II Corintios 7:1 (LBLA)