Génesis 9:11

Yo establezco mi pacto con vosotros, y nunca más volverá a ser exterminada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.

I Tesalonicenses 5:6

Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios.

II Tesalonicenses 3:3

Pero fiel es el Señor quien os fortalecerá y protegerá del maligno.

Isaí­as 26:3

Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en ti confí­­a.

Jeremí­as 31:25

Porque yo he de satisfacer al alma cansada y he de saciar a toda alma atribulada.

No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno.

Bueno es el SEÑOR, una fortaleza en el dí­­a de la angustia, y conoce a los que en El se refugian.

Proverbios 27:12

El hombre prudente ve el mal y se esconde, los simples siguen adelante y pagan las consecuencias.

Proverbios 10:9

El que anda en integridad anda seguro, mas el que pervierte sus caminos será descubierto.

Proverbios 18:10

El nombre del SEÑOR es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo.

Salmo de David. El SEÑOR es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El SEÑOR es la fortaleza de mi vida; ¿de quién tendré temor?

Salmos 91:1-2

El que habita al abrigo del Altí­­simo morará a la sombra del Omnipotente. Diré yo al SEÑOR: Refugio mí­­o y fortaleza mí­­a, mi Dios, en quien confí­­o.